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“La bondad es la esencia del gran misterio de África”

No dejen de leer “El Infierno en la Tierra”, por John Carlin. Un reportaje impresionante en El País Semanal.

“…Que, después de todo, Dios es justo, que comparte las riquezas con más equidad de la que a veces creemos, con nuestra obsesión por los datos de crecimiento económico y los tipos de interés; que África, despreciada y considerada un continente perdido, tal vez tenga algo que enseñar a los tigres asiáticos; que la vida es corta y quizá tenga sentido disfrutar –saborear- nuestro tiempo sabiendo que, muy por encima del ciego deber de ganar dinero, las mejores cosas de la vida son gratis; que en África existe un principio del placer, una dimensión de alegría y sensualidad que China, la admirada China, no ha sido capaz de ver. Seguramente, los dos caballeros chinos no pensaron en todas estas cosas durante su ensoñación tropical junto a la piscina; pero quizá deberían haberlo hecho”.

“Cuánta brutalidad y cuánta corrupción hay en el continente, pero cuánta bondad también, y cuánta alegría y cuánta sensualidad y cuántas lecciones que podrían enseñarnos, pero que no aprendemos los demás, que no se nos ocurre ni tomar en cuenta, por culpa de la maldita pobreza en la que viven.”

 

Una canción que me enseñó quien me enseñó a mirar a África.

Saludos,

Nora


Que el fin de año te pille bailando…

RAE – Def. Oxímoron: (del gr. ὀξύμωρον).  1. m. Ret. Combinación en una misma estructura sintáctica de dos palabras o expresiones de significado opuesto, que originan un nuevo sentido; p. ej., un silencio atronador.

Este año que se extingue se va preñado de oxímorons, de contradicciones y de paradojas desafortunadas: armas inteligentes, libertades prohibidas, conexiones que aíslan…

Ante la inminencia de un nuevo relevo anual, he elaborado un listado de oxímorons obligatorios para el 2011, con la esperanza de que en la confrontación de dos opuestos germine la virtud:

1. Rutina espontánea. Habremos de armarnos una rutina de desayunos perfumados, mañanas laboriosas y tardes productivas, pero se hará de lo cotidiano una aventura.

2. Duda incuestionable. Como decía Hipatia, filósofa griega en la escuela de Alejandría: lo cuestionaremos todo. Pero se defenderán algunos principios como leyes justas y universales.

3. Soledad acompañada. La soledad es la compañera más fiel que tenemos: jamás nos abandona y menos cuando los demás lo hacen. Por tanto, será menester comprenderse a uno mismo y saber perdonarse. Pero serán los amigos que nos encontremos en el camino los que nos embellezcan el trayecto.

4. Realidad imaginada. Se vivirá con los pies anclados en la realidad, aunque nos seduzcan las nubes, pero nos aproximaremos a esta a través de la música, del cine y de la literatura. Si la belleza sigue siendo para nosotros un valor,  el arte lo tiene y, a este efecto, el ser humano que busca la belleza no puede, ni debe, vivir sin arte.

5. Humor serio. Será obligatorio reírse de uno mismo y no tomarse demasiado en serio, sin olvidarnos de vivir porque vivir es nuestra tarea.

6. Pasado presente. Woody Allen afirma que somos el resultado de la suma de nuestras decisiones. La memoria será el cuarto íntimo de nuestro patrimonio, y nuestros recuerdos, nuestro equipaje de mano. (Pero que el equipaje no lastre tus alas – Maestro Sabina).

7. Seguro azar. (Título robado de un poema del gran Pedro Salinas). Los márgenes que dejamos al azar pueden determinar por sí mismos el curso del futuro. Pero uno siempre luchará por empujarlos para que estos sean lo más estrechos posible.

8. Universo local. El sano afán de cambiar el mundo empezará por cambiar la acera de tu calle. Piensa globalmente y actúa localmente.

9. Pasión cuerda. Se amará siempre con pasión y con los ojos bien abiertos. El amor no es ciego. Pero recuerda que no se ve sino con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos.

10.  Utopía posible. Como dice Don Eduardo Galeano, nuestras utopías se alejarán a medida que vayamos avanzando hacia ellas, pero es en el intento de alcanzarlas donde reside el secreto de su consecución. Caminando hacia la utopía ampliamos nuestros horizontes. Aún está todo por hacer.

¡Feliz Año Nuevo!

Nora


“It’s about the human heart”

“And yet to me this vote is horrible. Horrible. Because this isn’t about yelling, and this isn’t about politics. This is about the… human heart, and if that sounds corny, so be it.Keith Olbermann, about Prop 8 in California.

–       ¡Laura!

–      ¡Sí!

–       ¿Te quieres casar conmigo?

–       ¡Dios mío!

–       ¡Tranquila, tranquila! Es que he estado pensando… Y te quiero, y me gustaría celebrar…

–       ¡Te digo que sí!

–       ¿¡Sí!?

–       ¡Sí! Da vértigo pensar en el matrimonio pero… Tengo claro lo que quiero.

–       Sólo que… Quizás no se llamaría matrimonio.

–       ¿Cómo?

–       Pues que, si legisla Rajoy, derogará el matrimonio homosexual, después de hablar con la “gente”.

–       ¿Y lo nuestro no podrá ser matrimonio?

–       Exacto, cambiarle el nombre podría ser una de las muchas consecuencias.

–       ¿Pero en qué le afecta a él que nos casemos o nos dejemos de casar?

–       A él, en nada.

–       Y a nosotras, en todo.

–       Pero… ¿Importa mucho cómo se le llame?

–       Y si no importa, ¿¿por qué demonios quiere cambiarlo??

Sr Rajoy: métase su homofobia por el orto. Haga un “contrato de unión” con ella y deje que gays y lesbianas se casen y sean felices.

Y si finalmente opta por “preguntarle a la gente”, intente no ceñirse al público de Intereconomía. Ya que su intención es robarnos un derecho que nos ha llevado siglos conquistar, intente, al menos, hacerlo de una forma mínimamente democrática.

Nori


¿Por qué cruzó el pollo la carretera?

Este es el resultado de una inesperada resaca durante el día de hoy, sábado 18 de diciembre. Así son las ironías de la nocturnidad: te vas de copas una noche convencida de que te vas a comer el mundo y te levantas como si el mundo te hubiese comido a ti. Al menos, desde la boca de la resaca, he podido encenderme una luz y convertir los estragos de una gran noche en Malasaña en un post divertido y sazonado, cómo no, con bastante mala saña. ¡Que lo disfruten!

Nori

¿Por qué cruzó el pollo la carretera?

El Papa, Benedicto XVI: fuese adonde fuese, la Iglesia Católica advierte que agravaría sus problemas el llevar preservativos durante su travesía, aun a riesgo de infección del VIH. A no ser que se tratase de un pollo puto, claro.

Arturo Pérez Reverte: porque es un marica como Moratinos, joder. Y no lo digo por montar el pollo.

Evo Morales: si es para venir a Bolivia, advierto a todos de que probablemente se trate de un pollo hormonado y que su consumo puede provocar desviación sexual y males tales como la homosexualidad.

Salvador Sostres: si es menor de edad, yo me lo follo, que estará en su “punto mágico de tensión sexual”.

Zapatero: para ir al INEM. A no ser que gozase de una empresa privada, en cuyo caso acudiría, probablemente, a reducir plantilla de pollos, ahora que corren tiempos duros de crisis; pero recordad que este enorme sacrificio redundará en una prosperidad futura. Sé de lo que hablo, no es ninguna pollada.

George Bush: porque había armas de destrucción masiva al otro lado de la acera.

Mariano Rajoy: por culpa de Zapatero, que con su pésima gestión de la crisis, quiere atropellar nuestros derechos, atropellar nuestra democracia y también al pollo.

José Mº Aznar: ¡Estamos trabajando en ello! Pero si le veo cara de desesperado, tendré que plantearme volver a la política.

Shakira: ¡Porque esto es África!

Sheldon Cooper: los músculos están unidos por resistentes estructuras fibrosas denominadas tendones que conectan una o más articulaciones, dando como resultado de la contracción muscular, el movimiento. Los músculos y articulaciones de las piernas proporcionan fuerza y estabilidad al cuerpo y sirven para soportar el peso del cuerpo, así como para proporcionar la potencia necesaria para realizar actividades tan habituales como andar, correr y saltar.

Mi compañera Carmen: porque le saldría de los cojones, joder.

Mi compañera Ana: eso, ¿a qué fin?

Julian Assange: lo pondremos al descubierto junto con los 7’049 documentos desclasificados tras filtrar y difundir los papeles de las Embajadas. ¡Por la libertad de expresión y el derecho de información!

Socorrista de San Sebastián: pos no sé cómo ha sido lo del pollo pero, vamos, que yo me lo imagino ahí en medio la calle… Y pienso que la ha liao parda, sabes.

Esperanza Aguirre: dudo mucho, la verdad, que si lo ha dicho el señor Zapatero, haya existido alguna vez dicho pollo y que haya habido alguna vez un cruce de carretera. No tengo más que decir, señorita.


“Vivir es más que un derecho…

… es el deber de no claudicar” – Luis Eduardo Aute.

A Atticus, una de las luces de mi vida.

“La vida es como una partida de esgrima consigo misma” – pensó Belén, mientras engullía los cereales integrales untados en leche fría. La vida dibuja paradojas continuas: brevedad que aspira a inmortalidad, incertidumbre que anhela convicciones, una reyerta eterna entre el miedo y el deseo. Y un largo etcétera. De repente, no le preocupaba la obcecada búsqueda de la felicidad, sino, por el contrario, se asomaba al vacío de la búsqueda de sentido.

Desde que paladeaba sus desayunos calientes hasta que se apagaban los días, Belén rebuscaba en su interior la tinta con que escribir la continuación de su camino, el aceite con que engrasar el motor de su existencia. ¿Cómo voy a edificar mi futuro sobre aguas que se mudan cada vez que me adentro en ellas? ¿Qué clase de parábola es la que rige la existencia, que te obliga a ser cuando, a cada instante, dejas de ser?

Belén se dirigió al principio de la Avenida Marítima, donde la esperaba Atticus, para combinar pasos con palabras, ponerle palabras a los pasos, llenar estos últimos de las primeras. Belén le transmitió la urgencia de buscar algo permanente en medio del devenir caótico de los años. ¿En qué pensaría antes si antes no pensaba en estas cosas? – le decía con un sentimiento similar a la culpa, mientras paseaba entre el mar y su Atticus .

Atticus se descubría en cómo el paso del tiempo induce a la memoria a su propio suicidio. Pero también se reconocía en un olvido que tiene puertas giratorias. Pero para que sus recuerdos admitinsen visitas desde el futuro, tuvo que zambullirse en ese presente y dar brazadas hacia atrás y hacia delante, para decirle a su hija que, efectivamente, el viento borra las huellas del camino, pero también nuestra imaginación puede sobrevolar los desvíos de la vida y reencontrarse con las preguntas y lugares de los que una vez partimos. Ella le daba alas para nadar por su vida en direcciones nuevas, y él le encendía la luz del faro que todo navegante necesita en la oscuridad.

Belén quiso preguntarle a Atticus si ser un granito de arena la hacía tan fundamental como prescindible; si un día lejano se perdería como una lágrima en la lluvia, como decían en Blade Runner. Se pararon frente al mar. Y ella le dijo:

– “Me sobrecoge la inmensidad del mar, porque parece eterno e inmutable, pero siempre se recicla” -suspiró oteando el horizonte- “el mar nunca es el mismo”.

– “Quizás te reconforta pensar ” – respondió Atticus, siguiendo la línea que proyectaban las pupilas de su hija- “que el mar sí es eterno e inmutable aunque cambie, porque siempre está ahí mientras sus aguas se mezclan, se acaloran y se rompen; y cuando vuelven de sí mismas y se erigen en olas fabulosas. La eternidad es perderse y volverse a encontrar. O, al menos, es la única eternidad posible.”

Nora


Los Nadies

Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadie con salir
de pobres,
que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a
cántaros la buena suerte;
pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca.
Ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los
nadie la llamen,
aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie
derecho,
o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadie: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadie: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre,
muriendo la vida, jodidos, rejodidos.
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la
prensa local.
Los nadie, que cuestan menos que la bala que los mata.

Eduardo Galeano.


Oiga doctor

Sucede – Extremoduro. Sucede que me canso de ser.

Esta mañana, el centro de salud de Belén era su propio cuerpo. Había decidido autoescanearse una radiografía espiritual, a base de rayos ultracríticos. La experiencia iba a ser dura, puesto que la precisión y fiabilidad de los resultados requería prescindir de todo tipo de anestesia.

Su diagnóstico final fue el siguiente: había detectado un agente maligno que, clavado en su organismo, impedía el flujo normal de expresiones de crítica, transgresión o desacuerdo en público. Los expertos lo denominarían “pánico escénico” o “miedo a decir que no”. Durante muchos años su cuerpo los había asimilado como si se tratase de una fobia congénita, con cuyas desventajas había aprendido a convivir desde pequeña.

Hasta que, de pronto, Belén se levantó sintiendo una hemorragia emocional, era como si todas esas palabras ahogadas formasen un montón de angustia coagulada en su ánimo.

De repente, el eco de su voz le pedía una amnistía a ese rechazo que dibujaban sus ojos cada vez que se escuchaba, en los altavoces de la grabadora o en la reverberación de las aulas. Sus respuestas anuladas empezaron a querer desapelmazarse de su garganta, incluso aunque no llegasen a sacudir ninguna conciencia.

Así que, radiografía en mano, el léxico de Belén se dispuso en fila para empujar al frente a ese monosílabo que sirve para girar el curso de las cosas. Esa necesidad incipiente de decir que no, que no y que no. Que así, no.

Por un momento, sopesó la posibilidad de que los periódicos, el panorama sociopolítico de su país de residencia, la agresividad de algunos allegados y la arrogancia de algunas autoridades, hubiesen alimentado lo que podría no ser sino una fiebre pasajera. Pero recordó que el mercurio se mantenía entre sus parámetros normales, que era el hastío el que había explotado en el termómetro de su pasividad.

Y, poco a poco, terminó de desangrarse una vida acostumbrada a callarse y asentir con abnegación. Se precipitó sobre ese vacío que queda en la piel y en el alma cuando remueves una espina vieja, muy vieja, casi asimilada como una prolongación de una misma y, sintió una mezcla intensa de extrañeza y agorafobia.

Pero con el no en el bolsillo, la radiografía en la conciencia y las ganas de mundo, sabía que la extrañeza y la agorafobia chocarían contra cualquier no que ella esgrimiese desde entonces.

Nora


JOVENCUENTRO 2010

Siempre ubico las expectativas en esferas inasequibles. Pero la displicencia que trajeron algunas hojas mal caídas de este otoño truncaron hasta la capacidad de ilusionarse con dibujar cruces sobre el calendario. “Has estado muerta” – me diría Freud desde su tumba. Sin embargo, me encuentro tecleando de vuelta de uno de los fines de semana más estimulantes que he vivido. Pero la conclusión que ha de desgranarse de este prólogo mal edificado no es que las ilusiones haya que anudárselas a la muñeca, como las cometas, sino que, sencillamente, existen espacios y seres humanos que logran romper la abulia y revivir la ilusión. Y, en mi caso, hacerte crecer cuando acabas de cumplir años sintiendo que envejecías sin hacerte mayor.

Deposito aquí algunos fragmentos que robé de las sesiones. Mis favoritos. Pero habiendo comprobado los siguientes hechos: primero, que la irrupción de la informática en mi vida ha ralentizado mi forma elemental de escritura y, segundo, que eso jode especialmente cuando todos los fragmentos son dignos de retención, he tomado la resolución de llevar grabadora la próxima vez. Brindo por esa próxima vez. Brindo por esta primera vez.

 

 

JOVENCUENTRO 2010. Derechos humanos y voluntariado.

“Memoria de las víctimas”. Ponencia de Iñaki García Arrizabalaga, Antonio Duplá, Idoia Merino y Cristobal. El siguiente testimonio es de este último, cuyo padre fue asesinado por una banda terrorista cuando sólo tenía siete años.

“El odio destruye. En un principio, puede ser un mecanismo de liberación, pero es momentáneo. Puede producir incluso fascinación, pero es momentáneo. A largo plazo, el odio destruye, te corroe. El odio impide avanzar.” “Perdonar es una palabra en mayúsculas, exige una gran categoría moral. Yo no puedo ponerle rostro al asesino de mi padre y, llegado a este punto, no sé si sería mejor ponérselo. Quizás ahora me sentaría con ese asesino y le preguntaría por qué mató a mi padre.”

“Hay dos conceptos a la hora de evaluar: la justicia y no olvidar. Nunca amnistía: la raíz griega de la palabra amnistía es “amnesia”, que implica olvidar. Y eso, nunca. La memoria es una obligación de todos para todos”.

“Reconstruir casas en Palestina: una experiencia solidaria y pacifista”. Ponencia de David Perejil y Javier García. Exposición fotográfica de Julia Córdoba.

“Hemos hecho este trabajo por tres razones: para vivir de cerca la ocupación, para apoyar al pueblo palestino en su lucha por sus derechos pero, también, y quiero hacer hincapié en este último punto, para apoyar a las organizaciones israelíes, para hacer un trabajo orientado a la cohesión y cooperación entre ambas sociedades, porque existe un sector de la población israelí que no está a gusto con lo que se está haciendo”

“Es vital tender puentes. Decir no al antisemitismo, porque se cae en lo mismo, sino tender puentes para crear una masa común y luchar contra la ocupación.”

“Hazte granito de arena”.

Laura Esquivel escribió en “Cómo agua para chocolate” que todos nacemos con una caja de cerillas en nuestro interior, pero que no las podemos encender solos. Necesitamos oxígeno y la ayuda de una vela. Sólo que en este caso el oxígeno tiene que provenir, por ejemplo, de la respiración de otra persona. Podría decir que mi vela ha provenido de las charlas que nos han empapado y refrescado las bronquios; de las carcajadas entre las paredes en un cuarto compartido; de cenas y reencuentros poniendo ideas sobre la mesa; de las copas y los bailes y los te quieros rebañados de Bacardi, el “ha sido un placer” en la estación de trenes. Mi vela ha sido este Jovencuentro entero en general. Gracias a todos.

Nora


Life vest under your skin

“La utopía está en el horizonte

Camino dos pasos,

Ella se aleja dos pasos

Y el horizonte corre dos pasos más allá.

¿Para qué sirve entonces la utopía?

Para eso, sirve para caminar”.

 

Eduardo Galeano

 

Señores pasajeros,

les habla el comandante del vuelo B612* desde cabina. En primer lugar, gracias por confiar en nosotros para hacerse su destino, abróchense los cinturones de (in)seguridad y apaguen sus teléfonos móviles, iPods, iPhones, blackberrys, mp3, mp4 y la escala numérica que sucede.

Nuestro despegue se iniciará por la izquierda de la pista y ha de seguir esa dirección durante su ascenso. Durante la estabilización, atravesaremos numerosas áreas de turbulencias por los estragos del cielo sobredimensionado que nos vendió un grupo de aviones privados de primera clase, entorpeciendo la ruta general y provocando graves accidentes aeronáuticos.

En caso de atravesar tempestades azules, dominadas por aves que vuelan en binomios atentando contra los derechos fundamentales de vuelo, rogamos mantengan la calma. Aun con el viento en contra, seguiremos pilotando a favor de un espacio de aviación regularizado donde los vuelos de los homosexuales, de los inmigrantes, vengan de donde vengan, sea por mar, por tierra o por aire, y de los trabajadores que se dejan la piel, día a día, para costear su vuelo y el de sus familias, conserven su derecho a volar sin que estos sean recortados.

Aquellos pasajeros que se sientan más cómodos en aviones militares o pertenecientes a compañías low cost (recuerden que lo fácil y rápido suele terminar cobrándose por otros flancos y, como han demostrado casos ilustres como Gurtel o el Sr. Assange, es prudente desconfiar de la opacidad de algunas fuentes lujosas y bien trajeadas), rogamos abandonen este avión. Le enviaremos la vacuidad de sus maletas al domicilio que nos indique en los mostradores rojos contrarios. No obstante, si ve que puede tratarse de un simple vértigo vital, le invitamos a que haga uso del chaleco salvavidas bajo su asiento.

El nuestro es un avión pacifista, no destinamos su dinero a financiar misiles que destruyan paraísos fiscales pero todos nuestros destinos dibujan un Estado de Bienestar en el que los chupasangres sean procesados por jueces que no entiendan de compras por parte de los primeros.

Dicho esto, gracias por volar con nosotros y por asumir los riesgos que conlleva un vuelo crítico en lugar de quedarse en tierra.

Saben de antemano que el mismo concluye antes de aterrizar en la utopía, sin embargo, ya conocen los eslóganes que han dibujado otros pasajeros asiduos que vuelan con nosotros, hay que amar la trama más que el desenlace.

Disfruten, pues, de su vuelo.

Nora


25 Noviembre – Día Internacional Contra La Violencia de Género

“Los medios de comunicación deberían ser implacables, no esperar al día contra la violencia machista”.

Le tomo prestada a R. Lobo lo más parecido a una justificación válida para mi tardanza redaccional del 25N. Aunque, en lo que compete a este tema, son precisamente las tardanzas las que empeoran o finiquitan mortalmente el problema.

Suelen decirme que este discurso está obsoleto. Suelo reaccionar pensado: ¿hacia qué lado miras, que está tan lejos de la realidad?

El amor pensado como entrega ilimitada, como fusión en la psique del otro; el amor que sufre en la distancia; el amor fundado en el deseo pasional de participar del yo del otro; el amor reavivado por el desgarro de los celos, el amor que araña para que te cobijes en su halo, el amor que no entiende de espacios sino de simbiosis.

En el peor –y frecuente, alarmantemente frecuente- de los casos, el amor que mata en nombre de ese amor.

Esta forma de amor sigue anclado en el imaginario colectivo, quizás porque sigue siendo una realidad cotidiana. Y también viceversa.

Aún pervive una sensación de incomodidad con respecto a esa mujer que hace las maletas y abre su puerta, la que cruza el umbral de un gabinete y se presenta como competidora legítima, la que disfruta del sexo, la que dice “esto no me gusta” o “este no me gusta”.

“La clave es la educación. Educar en libertad y en igualad. Educar también a las mujeres. Romper el modelo social del macho-man, del guaperas chulo con rasgos varoniles. El hombre-hombre no es válido para una mujer. Un mujer necesita solo a alguien que la quiera, que la respete. Al primer síntoma, puerta. No puede haber segundas oportunidades.” R. Lobo

“¿Qué hacer cuando el amor ya no es amor ni es amor ni es nada?” Pedro Guerra.

¿Qué no hacer? Tolerarlo.

 

Nora